“Jumper”, de Doug Liman. Para saltar de un décimo piso…

Hace poco más de tres lustros Steven Gould publica “Jumper”, una de sus novelas más exitosas. El autor, quien ya había editado relatos de ciencia ficción, logró que el libro fuese un éxito de ventas. Hace relativamente poco tiempo la obra se tradujo al español y obtuvo similares resultados. Las razones quizá haya que buscarlas en el tópico que eligió Gould para el relato: la teletransportación. Es que… ¿quién no ha soñado alguna vez de niño con tener esta habilidad? Es, por cierto, un tema recurrente tanto en la literatura como en el cine.

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Esta semana se estrenó en Argentina, tras una importante campaña publicitaria, su adaptación cinematográfica. El responsable de pasar la historia de la tinta a la cinta fue Doug Liman. Aquel que no lo conozca sepa que fue el director, entre otras, de dos obras cuyos resultados fueron bastante dispares. Se trata de “The Bourne Identity” y “Mr. and Mrs. Smith”.

“Jumper” relata la vida de un joven, David Rice, que tiene la habilidad de desaparecer de un lugar y aparecer en otro en menos de un segundo: teletransportarse. Pero el espectador no la va a pasar tan bien como David, la historia cuenta con varios inconvenientes.

En primer lugar el protagonista central es Hayden Christensen: no mucho más para agregar. Segundo, hay cuestiones que el guión no explica y otras que repite como si los espectadores tuviesen un serio problema de entendimiento. El problema es que aquellas cosas que quedan sin explicación son prácticamente centrales. Por ejemplo: ¿porque hay un grupo de personas, conocidas como los `paladines`, que quieren matar a todos los `jumpers`?

Esto es nada más que el comienzo. La película esta editada en formato video para MTV; el director parece más preocupado por mostrar los paisajes por los cuales `salta` alegremente su personaje que por la historia; Samuel L. Jackson repite un papel idéntico a infinidad de otros que él mismo ha encarnado; y esto sólo para empezar.

Tampoco existe empatía alguna del espectador con el personaje, un proceso tan común del séptimo arte. Rice es realmente un tipo insoportable: utiliza su habilidad para robar bancos, para luego pasar una noche en un bar londinense y acostarse con una inglesa, para amanecer al lado de la rubia y teletransportarse a Fiji a surfear!!!!!!!… y finalmente almorzar sobre la cabeza de la Esfinge de Giza.

Lo único positivo es la aparición de Jamie Bell, un joven actor que parecía tener un especial talento para seleccionar las películas en las cuales participaba. Aparentemente no es así.

Se anunció una secuela para 2011. Sin palabras…

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