“Tropa de elite”, de José Padilha. De “Ônibus 174” a esto…

La polémica película de José Padilha nos muestra la violencia en la favelas de Río de Janeiro desde el punto de vista del capitán Nascimento, miembro del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE), y con un posicionamiento bastante claro con respecto al narcotráfico. Recibió críticas lapidarias pero se hizo con el Oso de Oro en la Berlinale y se convirtió en la película más vista -y la más pirateada- de la historia cinematográfica brasileña.

No debe ser fácil realizar una película cuya historia se desarrolla en las favelas brasileñas después de “Cidade de Deus”. La obra de Meirelles es insuperable, no puede compararse con “Tropa de Elite” por varias razones; la más importante: Meirelles no tiene un posicionamiento -al menos no tan explícito- acerca del narcotráfico, la violencia y la tortura. Padilha intenta vendernos una policía sumida en la más censurable corrupción, pero un cuerpo de elite incorruptible. Se trata del BOPE, un cuerpo denunciado infinidad de veces por Amnistía Internacional por sus crímenes, pero cuyo proceder es mostrado en la cinta como el único posible para enfrentarse a los delincuentes de Río de Janeiro.

El director prefiere, en cambio, embestir contra jóvenes progresistas de clase media alta atribuyéndoles absoluta responsabilidad sobre el tráfico de drogas. Del papel del Estado poco y nada. Se puede inferir que los agentes policiales corruptos están en un estado de total abandono por políticas gubernamentales -ausencia de ellas más que nada-, pero con el hambre y la pobreza de las favelas, para Padilha, el gobierno no tiene ninguna conexión.

Entonces nos encontramos con la burda teoría de que el narcotráfico existe simplemente por los consumidores. Bastante pobre.

Sin embargo, y a pesar de que los realizadores dejan muy claro que no se oponen ni a la tortura ni a las muertes violentas, hay una historia detrás de este -entretenido y bien contado- manifiesto fascista. Es la historia del capitán Nascimento, quien está a punto de ser padre por primera vez y está harto de su trabajo. El problema es que debe buscarse un reemplazante. Esa búsqueda es la que cuenta la película, es la que cuenta la voz en off de Nascimento (¿o Padilha?) que nos acompaña todo el tiempo.

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